Teatro crítico universal, ó, Discursos varios en todo género de materias, para desengaño de errores comunes, Band 1Imprenta Real de la Gaceta, 1765 |
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Seite 367 - Quien quisiere hacer buenas á todas las mujeres , convierta á todos los hombres. Puso en ellas la naturaleza por antemural la vergüenza, contra todas las baterías del apetito; y rarísima vez se le abre á esta muralla la brecha por la parte interior de la plaza.
Seite lxxv - Es el pueblo un instrumento de varias voces, que si no por un rarísimo acaso, jamás se pondrán por sí mismas en el debido tono, hasta que alguna mano sabia las temple. Fue sueño de Epicuro pensar que infinitos átomos, vagueando libremente por el aire al ímpetu del acaso, sin el gobierno de alguna mente, pudiesen formar este admirable sistema del orbe. Pedro Gasendo y los demás reformadores modernos de Epicuro añadieron a ese confuso vulgo el régimen de la suprema inteligencia.
Seite 352 - Resplandece en sus obras aquella gala nativa, única hermosura con que el estilo hechiza al entendimiento. Son sus escritos como jardines, donde las flores espontáneamente nacen; no como lienzos, donde estudiosamente se pintan.
Seite 199 - Y aunque es cierto que en muchas materias no se puede descubrir el fondo o apurar la verdad, en esas mismas se entretiene el entendimiento con la dulce golosina de ver los sutiles discursos con que la han buscado tantas mentes sublimes.
Seite lxxiii - Es éste un error de donde nacen infinitos; porque asentada la conclusión de que la multitud sea regla de la verdad, todos los desaciertos del vulgo se veneran como inspiraciones del cielo.
Seite lxvii - Lector mió, seas quien fueres , no te espero muy propicio, porque siendo verisímil que estés preocupado de muchas de las opiniones comunes , que impugno, y no debiendo yo confiar tanto, ni en mi persuasiva, ni en tu docilidad, que pueda prometerme conquistar luego tu asenso, ¿qué sucederá, sino que, firme en tus antiguos dictámenes, condenes como inicuas mis decisiones?
Seite xxvii - quiere su magestad que tenga presente el Consejo, que cuando el padre maestro Feijoo ha merecido a su magestad tan noble declaración de lo que le agradan sus escritos, no debe haber quien se atreva a impugnarlos, y mucho menos que por su Consejo se permita imprimirlos».
Seite lxxiv - El valor de las opiniones se ha de computar por el peso, no por el número de las almas. Los ignorantes, por ser muchos, no dejan de ser ignorantes. ¿Qué acierto, pues, se puede esperar de sus resoluciones? Antes es de creer que la multitud añadirá estorbos a la verdad, creciendo los sufragios al error.
Seite lxxv - ... humilde planta. Poco se distingue el vulgo de los hombres del vulgo de los átomos. De la concurrencia casual de sus dictámenes apenas podrá resultar jamás una ordenada serie de verdades fijas. Será menester que la suprema Inteligencia sea intendente de la obra; ¿pero cómo lo hace?
Seite 111 - Poca o ninguna esperanza hay de que los hombres lleguen a comprender, como se necesita, todas las enfermedades, ni averiguar sus remedios específicos, salvo que sea por vía de revelación. Pero, por lo menos hasta ahora, estamos bien distantes de esa dicha. El estado de imperfección es el que tiene la Medicina en el conocimiento y práctica de los médicos sabios. Y el de corrupción el que tiene en el error y abuso de los idiotas.
